MUJER


Por el surco  de la mujer
andan los siglos repitiendo la especie.
Allí derrama el hombre su lava mensajera de infinitos.
Allí se hace el nombre nuevo,
se entretejen las letras,
y en sus diástoles  y  sístoles, el corazón
vuelve a conjugar acordes,
a pulsar renovadas primaveras.

Por el surco  de la mujer
el mundo vuelve a mecerse
y es amamantamiento,
y tibieza,
entrega,  insomnio,
caricia y abrazo,
y ala y soplido.

Es que la vida busca repetirse.
Elige el lugar,  lo labra,  lo endulza,
lo tienta hasta dar con la boca temblorosa,
centro donde ha de henchirse la alegría  de la semilla
clavada hasta la empuñadura.

Para la renovación de la espiga.
Para desafiar al sol  y a sus crepúsculos.
Por el surco de la mujer
la especie cumple su vocación
de eterno regreso.

GLADYS SEPPI FERNÁNDEZ

ECOS


Cuando yo sea silencio,
un punto  disparado al infinito
y no sepa la piedra de mi paso,
escucharás, hijo mío, en ti,  mis  ecos.
Alguno te dirá de mis maneras,
 de estos gestos que  la tarde
bermellón, apagó
para   confiarle  al polvo,
esta  diaria labor de hacer el  fuego.
Y tú, hijo, que al mediodía acercas tu esperanza,
sentirás en tu ser
la voz que me regresa
para decirte que  anda en ti mi aliento.

Fui y me hice de tierra.
Y  estoy en el destino impuesto
por la estación final
 haciendo harina
que sé que volverá…
 en tanto leude en ti la fuerza
del  regreso.

Gladys Seppi Fernández

AMOR


Me di cuenta del amor
cuando mi sangre
-antes resignada a su callada peregrinación-
me llamó
con sus nuevos rezos,
con sus inesperadas sacudidas,
con sus coloreados amotinamientos.

Me di cuenta del amor,
cuando un jugo vegetal, ardiente y dulce
se desbordaba  de mis racimos
y  me brotaba
y me  henchía.
Entonces me hice yo más yo,
una naranja fresca dispuesta a ser bebida,
 un vaso de miel subido hasta  los bordes
y labios y piel y sobre todo corazón
abiertos a la entrega.

Me di cuenta del amor
porque su arpa, seducido mi centro,
le tañía música de campanas
y porque  mil palomas
aleteaban en mis arterias.

Advertí su llegada 
porque mi corazón
que antes conjeturaba,
se quedó en la certeza,
y  al volverme al espejo
supe de mí
y me pude poner la mejor piel,
 sólo, sólo…
 para recibirlo.

GLADYS SEPPI FERNÁNDEZ

BÚSQUEDA


No sé cómo ni cuándo encontraré 
la medida que me tiene.
Escucho mis pisadas adelantándose  al error,
veo en la espesura  señales escritas 
en  apagados textos.
Alguien está enviándome  mensajes
 en un sánscrito olvidado de  lecciones iniciales.
Perdida entre las letras infinitas,
 un código me sobrevuela
y  deja caer  borrosas huellas.
Maraña. Alfabeto confuso.
 Garabatos.

Quiero indagar en la urdimbre 
de un tapiz que  vuela hacia otro cielo
pero reconozco que mis ojos resbalan
 en  montañas de arena
y que mis manos se aferran como garras,
intentando  la fugacidad del relámpago.

No sé cómo haré para llegar a mi medida
porque la sed me empuja
 a beber en aguas turbias
y la ansiedad confunde  signos.
Es cuestión de esperas y  silencios,
                    de regresar a la nada y al nadie,
 en el sin tiempo del día,
 en el olvido de todos los deseos.

Desde ese umbral 
 acomodaré mi piel 
a la que me  espera,
al  perfil que me remonta.
Al nombre que me nombra, 
al que me llama con   voz
perdida en la marejada de los otros.

He de llegar al quien soy,
cántaro donde se alza mi agua toda.

Ésa es mi búsqueda.

Gladys Seppi Fernández

BESOS

Para que todos los  vean
suelen salir los besos
a arremolinar esquinas.
Como las hojas  que el viento a cualquier hora
junta en cualquier vereda,
como  palomas que ponen  los susurros
de  dos en  su asamblea.

Los besos salen a  buscar los cuerpos tiritados de amor,
se les van a la sangre y prenden su hoguera
subiendo por sus  escalas de fuego
hasta  encender   vena a vena,
la luz en cada arteria.

Los besos entibian las manos que arden en  suaves colinas,
buscan las bocas
y
llegados a las altas cornisas,
desatan en los labios
lenguas de calor
que incendian el cuerpo
para que arda en ellos nueva especie
y renazca  el hombre
en nuevo nombre
empezando el latido.

                                 Gladys Seppi Fernández

DIOS ES


Quiero creer en Dios. De su escritura
es testimonio este alelí que asoma,
también el fiel regreso a ser aroma
de la rosa  que sube a su finura.

Llego a creer en  Dios. De su figura
nada sé aún por más que el hombre toma
indicios de su imagen que se asoma
apenas deja el sol una ranura.

Mas no importa su forma,
  deletreo
de una línea que sigue su contorno
ni tampoco que el oro sea su adorno
ni que el templo levante un  trono incierto.
La verdad es que está.  
Y yo lo advierto.
En todo se lo ve
Se descubre,
Se hace cierto

GLADYS SEPPI FERNÁNDEZ

DOLOR


Dolor...¿ de qué te han hecho?
¿Cuál es la alquimia  que te vuelca
y arde?
Te tengo derramado 
no puedo tocar tu corazón,
 ese costado en que tu arritmia
late.

Y tú sueltas caballos en las venas,
y tú anudas, en mí,
gritos cobardes
y me ajustas al cuello firmes sogas
por poner en la mesa tus verdades.



Te siento derramado,
 leche hirviente
que no recogeré jamás
porque ya es tarde
para aprender las letras que te ahuyenten
y  te quiebren dolor en propias carnes.

Sólo sé que tú estás
Que andas la casa,
sólo sé que  tú estás
 y te repartes
por rincones  que anduvo mi alegría,
que te empeñas en ser de todas partes.

Hoy he salido, dolor, a hacerte frente,
pongo el verso en el filo de puñales
que han de abrirte tu abrazo de domingos
que han de darte a la cara
un jaque...¡ y mate!

Gladys Seppi Fernández

REGRESO AL CENTRO


A veces tomamos el tren
del regreso,
desandamos las arduas estaciones,
y el paisaje original
vuelve a plasmarse
en ojos nuevos.

A veces  vemos el árbol
la urdimbre de sus hojas
y el fruto que madura su promesa.

A veces cerramos las ventanas
y  descubrimos que adentro
nos  arde el fulgor
que revela el color verdadero de la rosa.


A veces apagamos el televisor,
miramos  a la vida
y nos sorprendemos
porque el crepúsculo pone un rojo nuevo en su paleta.

No siempre somos los otros.
Entonces andamos
 con  el labriego que nos trabaja,
con la mano que nos siembra,
con el grano que nos retorna
al eterno engranaje
que reincide en sus diástoles y sístoles
de sol.

Todo llama al latido
  y  en nombre del amor
 Eclosiona el óvulo
su riente aurora

en una palpitación nueva.

Gladys Seppi Fernandez

PRIMAVERA


Cuando abrí las ventanas
y la sentí entrar con pasos tibios,
cuando llegó al jardín y se hizo cargo
de los tallos, las hojas, los latidos
y removió el escombro
 que dejara el huésped
que antes hubo,
me abandoné al vibrar que ella nos trae
tan solo por cocerse en nuevos  jugos.

PATRIA



No sé por qué encono, Patria,
tomamos la piedra
 haciendo astillas
 tu corazón de niña.
No sé por qué lejana historia
batimos el bombo para alentar la protesta
 proclamando los  derechos sin entender la obligación.

No sé por qué culpamos a los otros,
lejanos puertos, la tierra rubia,
sin mirarnos en el propio destierro,
sin declararte el patio común,
la tierra que se amasa amaneciendo.


Intentamos, escribirte, Patria,
con el argumento de los siglos que te atraviesan,
pero nos falla la caligrafía, o las fuerzas o la decisión.

Atisbamos enemigos distantes,
rogamos por los padres protectores,
edificamos altares
y no miramos el centro que nos tiene,
tu corazón de patria
que puede,
ascender
hasta   un corazón maduro.

Hemos intentado escribirte
con el fusil,
con la trompeta,
con las cacerolas y las carpas.
Algunos quisieron diseñarte en el arado,
fijándote a la tierra
y  casi te lograron
pero aún  no te tenemos y seguimos intentándote y no hay manera.
Se nos escapa la hoja en que  escribimos
y no encontramos el corazón
que  habita el centro de la tierra
en que acunas a nuestros muertos.

Queremos escribirte, Patria, pero nos falla
 la visión y hasta el ejemplo
de una patria
que puede llegar
al más de sí misma.

GLADYS SEPPI FERNÁNDEZ

NIETOS


Mis nietos me tironean
a sus territorios de un nuevo sol.
Sé que sus pasos medirán otras horas
y sus ojos se levantarán
 a más altos cielos.
Tiemblo ante los botones que aprieten
y las alturas que alcancen
pero me aferro
a la confianza del amor
 que les irá abriendo camino
a sus andanzas. 

La necesidad y el significado de vestirse bien.



Los argentinos formamos una densa y mayoritaria clase media y nos enorgullecemos por las marcas que dan cuenta de esa pertenencia. Gladys Seppi Fernández.

La pirámide de las necesidades de Abraham Maslow, que se conoció en 1946 en Una teoría de la motivación humana, sirve como guía educativa en los países desarrollados del mundo, pero no es muy conocida entre los argentinos.
El autor utiliza esa sugerente forma para ilustrar un camino de ascenso de la superación humana. Mundialmente aceptada, con su forma apuntando hacia arriba, grafica la jerarquía de necesidades básicas que se deben satisfacer para aspirar a deseos más elevados.
En el primer nivel, con una base más amplia, se ubican las necesidades o mandatos inconscientes de la supervivencia.
Allí, los llamados del instinto de conservación, el beber, comer, descansar, copular para continuar la vida personal y la de la especie. En ese espacio simbólico, más cantidad de población.
En el segundo nivel o estadio, más reducido que el primero, la necesidad de techo, abrigo, ropas para cubrirse y el cobijo y calidez del hogar. Logros de un empleo.
Al tercer estadio, más estrecho aún, ascienden los que, cumplidas las necesidades anteriores, se entregan a las relaciones afectivas y sociales. Los que se preocupan por sus vínculos.
Ascienden al cuarto nivel los que relacionan el sentido de su existencia a su autorrealización personal, los que se indagan y escuchan la voz de sus talentos, sus habilidades, su vocación, trabajando a favor de su autoconocimiento, autoestima y confianza en sí mismos.
Allí la posibilidad de ser conscientemente feliz, un propósito que ilumina la vida humana hace tan pocas décadas como esta orientadora pirámide y que transmite la idea de que la felicidad puede darse aquí, en la Tierra. (El término flow , que significa fluir natural en el quehacer y en el tiempo, expresa la felicidad del individuo que hace lo que le gusta).
Al puesto más alto y estrecho aún, el quinto estadio, llegan los que, en un nivel muy alto de conciencia de sí mismos, salud, realización personal y satisfacción, rebosantes de dones y generosidad, se dan a la tarea de orientar a los otros.
Allí, los visionarios, los líderes, los artistas, los que distinguen lo falso de lo verdadero, aceptan a los demás y con una vasta, más abarcativa mirada, trascienden, enseñando a proyectarse hacia un futuro más pleno, a los que los siguen.
Camino de la perfección. ¿Por qué hablamos de esta pirámide?
Porque el vestirse está entre las necesidades básicas. El hombre desea cubrirse, protegerse, abrigarse.
El que se intente hacerlo “bien”, representa la lógica aspiración de un estadio medio (de la clase media) que va en ascenso, un aprendizaje en el refinamiento del gusto, un placer estético que va acompañando, desde siempre, el desarrollo de la condición humana.
Así lo revelan la literatura y la historia y lo exigen el respeto y la digna presentación de cada sí mismo a los otros.
“Vestirse bien” significa escalar puestos en la jerarquía social, crecimiento de la necesaria autoestima a la que debiéramos aspirar la mayor cantidad de habitantes de un país emergente.
Los argentinos formamos una densa y mayoritaria clase media y nos enorgullecemos por las marcas que dan cuenta de esa pertenencia.
Entonces... ¿Qué gobierno puede oponerse a un empeño natural, ubicado a mitad del camino de las necesidades básicas?
¿No debiera constituirse en una de las más altas metas políticas lograr que los más de la ciudadanía transiten y asciendan cada peldaño de la pirámide propuesta por Maslow tras una vida más alta, más inteligentemente conducida y, por lo mismo, más plena?
¿Con qué grado de invalidez emocional alguien puede negarse a tan noble propósito y rechazar el hecho espontáneo de que los “bien vestidos”, y los no tanto, salgan a las calles para pedir que se trabaje por un desarrollo más elevado de la población?
En realidad, lo que solicitamos es más aliento de la dirigencia para que la mayoría ascienda un camino de perfeccionamiento y se entregue al desafío de llegar a metas más significativas, entre las cuales el vestirse, y hacerlo bien, significa sólo haber escalado la mitad de un esforzado camino.

EJERCICIOS DE COMPRENSIÓN LECTORA


    Entusiasmados por el alto nivel de visitas a nuestro blog incorporamos en esta ventana ejercicios de comprensión lectora utilizando el Método Seppi por la creación de ideografismos, a fin de que aquellos que deseen ejercitarlo en beneficio personal o llevarlo a los alumnos realicen estas prácticas que sumarán además de muy buenos textos una manera creativa y lúdica de penetrar el sentido profundo de los temas y orientar el comentario oral y escrito.

   Recordamos los pasos a seguir al aplicar este método:

1.   Lectura atenta del texto.
2.   División del mismo en apartados, momentos o escenas, que motivarán el dibujo de un cuadro por cada uno ( a la manera de una pantalla) donde se irán ubicando todas las imágenes que cada momento va generando en la mente.
3.   Por ejemplo la posición del narrador con respecto al cuadro, escenario, idea.
4.   Representación del tiempo (sombras, luces).
5.   Empleo de ideografismos- figuras simples- para expresar ubicación de personajes (puede ser una simple X), o grupos, ( en el centro, protagonista, o al costado, testigo, etc).
6.   Representación de elementos que configuran el lugar con símbolos creados por el lector. (siempre figuras simples).
7.   Representación de acciones, movimientos, sentimientos, etc (se sugiere utilizar figuras como flechas para indicar dirección de la acción).
8.    Síntesis en una figura central.
9.    Comentario de los realizado para pasar a
10. Trabajo escrito elaborando tema, argumento, recursos expresivos y finalmente, el juicio crítico que merezca el texto.


(Los símbolos que denotan cada aspecto textual se organizan siguiendo un código básico sugerido, creado en los inicios de la estrategia por los mismos alumnos —sobre el que damos noticias en otro capítulo y que, abierto a todas las posibilidades creativas de cada lector— se va enriqueciendo indefinidamente.
En definitiva, el problema de la escasa motivación lectora de los alumnos, y de la mayoría de la población alfabetizada del país, puede ser superado, como lo confirma nuestra experiencia, con esta herramienta que logra un lector activo, creativo, protagonista que se involucra con cada palabra, frase, apartado, y lo hace consciente de los procesos cognitivos que pone en juego, haciendo real la teoría de la meta cognición).

  Va el ejercicio número 1:

EL VALOR DE EDUCAR 
Fernando Savater

             

La imagen creada por un alumno desafía a cualquier lector.
Después de leer atentamente el texto y seguir los pasos sugeridos para su comprensión, ¿podés relacionarlo con la representación?

  Lectura del texto:  «El aprendizaje humano « Capítulo I

«En alguna parte dice Graham Greene que «ser humano es también un deber»......
Habrá pues quien ni siquiera intente ser humano, o quien lo intente y no lo logre, junto a los que triunfen en ese noble empeño... Nacemos humanos pero eso no basta: tenemos también que llegar a serlo. Recordemos que Píndaro, el gran poeta griego, recomendó enigmáticamente: «Llega a ser el que eres».
..................../.
Los demás seres vivos nacen ya siendo lo que definitivamente son, mientras que de los humanos lo que se puede decir es que nacemos para la humanidad. Nuestra humanidad biológica necesita una confirmación posterior, algo así como un segundo nacimiento en el que por medio de nuestro propio esfuerzo y de la relación con otros humanos se confirme definitivamente el primero...
Llegar a ser humano del todo es siempre un arte. /....................
Comparemos un niño y un chimpancé recién nacidos. Al principio el contraste es evidente entre las incipientes habilidades del monito y el completo desamparo del bebé... El monito está programado para arreglárselas solito como buen mono cuanto antes —es decir para hacerse pronto adulto—, pero el bebé, en cambio, parece diseñado para mantenerse minusválido el mayor tiempo posible: cuanto más tiempo dependa vitalmente de su enlace orgánico con los otros, mejor.../
Sin embargo, paulatina pero inexorablemente, los recursos del niño se multiplican en tanto el mono empieza a repetirse... En otras palabras, el chimpancé, como otros mamíferos superiores madura antes que el niño humano, pero también envejece mucho antes con la más irreversible de las ancianidades: no ser capaz de aprender nada nuevo. En cambio los individuos de nuestra especie permanecen hasta el final de sus días inmaduros, tanteantes y falibles, pero siempre en cierto sentido juveniles, aprendiendo, abierto a nuevos saberes.



      












SABER PREGUNTAR, SABER RESPONDER.


Uno  de los objetivos centrales de la escuela- en todos sus niveles- es lograr un cada vez más elevado grado de comprensión lectora del mayor número posible de alumnos, lo que supone ver con  más agudeza, profundidad y amplitud la realidad que se nos transmite a través de cualquier medio que eduque, es decir que mueva el razonamiento y la conciencia hacia un nivel superior. 
Para lograrlo se guía  al  educando a separar ideas de cada párrafo, señalar significados principales distinguiéndolos de los secundarios, resumir elaborando un juicio crítico personal y transferir a la vida lo aprendido, ya que es de suponer que ya finalizando la tarea,  el lector cambia, mejora, crece, aprende a ver más y mejor mediante el proceso lector. 
Si el alumno no comprende consignas, preguntas, ideas principales de un texto, por cierto no puede responder ni avanzar en el conocimiento. El que comprende acertadamente puede responder asertivamente, tanto en las materias escolares como en las de la vida diaria, - ¡que vaya si nos cuestiona!- lo que significa que podrá encontrar las mejores respuestas a sus problemáticas y optimizar sus elecciones. 
Las ciencias, cuyo principio movilizador es la búsqueda de la verdad, se mueven tras ella, respondiendo a preguntas existenciales tales como ¿qué misión he venido a cumplir en el mundo?, o las pequeñas cuestiones que hacen a la vida cotidiana del hombre. Yendo tras lo verdadero cada ciencia nace, crece, avanza y se consolida a fuerza de cuestionamientos, preguntas y permanentes refutaciones que no hacen otra cosa más que afirmar sus hipótesis- si se transita el buen camino- o derrumbarlas- cuando se lleva un rumbo equivocado. 
Los docentes entendemos que es básico enseñar a traspasar la superficie de las cosas y situaciones, indagar, explorar tras  sus barreras y buscar lo esencial, como propone el filósofo y educador Rubem Alves cuando dice: “Educar es enseñar a ver, a abrir los ojos, es lograr el darse cuenta”. 
Las preguntas directas, claras y agudas formuladas por los alumnos de Harvard a la Presidente Argentina, revelan, del lado del preguntador- cuestionador,  una auténtica  preocupación por conocer la verdadera situación económica y política por la que está atravesando el pueblo argentino. 
 Algunos analistas interpretaron que las preguntas fueron directas y auténticas, aunque limitadas porque no hubo espacio a la refutación. 
En cuanto a las respuestas de la Dra. Kirchner nos preguntamos qué le pasó: ¿Es que no interpretaba bien las preguntas?, ¿o sucedió que, aún interpretándolas y muy molesta por el atrevimiento de los jóvenes, se limitó a transmitirles  su lectura de una realidad que no concuerda con la que hace la mayoría de los buenos lectores argentinos? 
La verdad es que si no se parte de una interpretación cierta  de la realidad no se pueden responder y solucionar los problemas que ella muestra y también- esto es realmente palpable-  que se perdió una oportunidad histórica de dar la cátedra que es esperable a la alta investidura presidencial: la de la capacidad, generosidad, humildad, altura y sabiduría.  Hubiera sido bueno, un gran ejemplo para los alumnos, para los argentinos, para el mundo entero, si, además la presidente hubiera sumado una actitud amable, sincera, dispuesta a responder con todo lo que tuviera a su alcance.
Por cierto la ciudadanía hace ahora su propia evaluación, teñida por las empatías o antipatías que despierta la presidente y mientras algunos juzgan sus respuestas  como muy astutas, inteligentes o pícaras o evasivas, otros dicen que fueron absolutamente mentirosas. En la confusión creada resulta difícil llegar a lo profundo de los significados.
Porque: ¿en realidad no existe inflación, ni cepo cambiario, ni enriquecimiento ilícito, ni corrupción, ni control y hasta persecución de quienes piensan diferente, como la  prensa independiente, por ejemplo?
 Los alumnos de Harvard deben haberse quedado con grandes deseos de refutar, en tanto la cuestionada parecía querer huir no sin antes dejar un tendal de heridos entre quienes se atrevieron a intentar desnudar los puntos endebles de su gestión.
En las buenas escuelas se enseña a leer, a preguntar y preguntarse. Resulta interesante, además,  someter las propias ideas a la suma de visiones del grupo que hará, con el aporte de otros puntos de vista, una más segura, cierta y firme verdad. 
Esperemos que los docentes y alumnos argentinos, sientan las situaciones vividas últimamente como una experiencia positiva que  enseña a persistir en la búsqueda y defensa de lo que, por ser verdadero y afectar de manera radical la suerte de los ciudadanos,  merece que no haya desmayos. Mucho se está adelantando por fortuna en el aprender a preguntar y responder,  a hacer sanos cuestionamientos, lo que contribuirá a la consolidación de una personalidad argentina que no admita, nunca más, ser tratada como el interlocutor al que se le puede decir cualquier cosa: total no entiende nada de nada de lo que se habla, de lo que se le pregunta, de lo que se le responde.
Del trabajo convencido de los docentes en esta dirección depende que más ciudadanos se separen del dócil y domesticado rebaño, que piensen, que elaboren, que discutan, que busquen apasionadamente la verdad.
                                                       Gladys Seppi Fernández

CONFERENCIA: Amor frívolo y sentimiento profundo

 “Puede existir un mundo con una humanidad mejor”
Presidente Pepe Mujica-Uruguay

          Quienes han tenido oportunidad de escuchar mis anteriores conferencias o leer mis libros sobre sexualidad adolescente conocen que las teorías que sustento buscan ser expresadas visualmente a través de una figura. La predominante ha sido la de un triángulo para expresar que el ser humano puede ascender, puede ser más inteligente y encontrar la utópica felicidad.
En mi libro “Vida, amor y sexualidad”, por ejemplo, el  triángulo  va  condensando el desarrollo de ideas como las que se  dan en el ejemplo anterior:
En este caso los niveles cerebrales que  atraviesa el ser humano desde el cerebro reptiliano, -común al de los reptiles- hasta ascender, pasando por el emocional, límbico, al superior, el neocórtex, pensante y reflexivo. En la figura de un triángulo se representa  el ascenso hacia niveles superiores, graficando también la superficie más poblada del primer estadio, que va disminuyendo ya que son menos los que llegan a la madurez del cerebro frontal o neocórtex.