Interpretación de otros textos filosóficos

  Hemos elegido cuidadosamente textos que invitan a  pensar. Tal vez  le interese al docente  compartirlos con sus alumnos, o simplemente, con las armas visuales que le propone esta nueva estrategia o con las suyas propias,   penetre en lo profundo de tan elevados sentidos.

  Traemos un texto de trama argumentativa, función literaria y de alto  contenido filosófico: 

  • “Sentido y riesgo de la vida cotidiana”  de Santiago Kovadloff



CAPÍTULO V
      
(....) El analfabeto profundo, sin embargo, ha desarrollado su propio diagnóstico sobre la ignorancia y de él provienen certidumbres tales como las que aseguran que el desconocimiento del idioma inglés y la computación es, en el hombre moderno, signo de incuestionable pobreza intelectual. /
       La osadía del planteo sería sorprendente si no fuera, ante todo, aterradora. Pero antes de entrar de lleno en la refutación de semejante tontería, partamos de la vertiente más obvia admitiendo lo que a nadie se le escapa: el dominio del inglés y el desempeño eficaz en computación no pueden sino ser provechosos para quien quiera que sea. / (...) Sin embargo, adjudicar a estas dos herramientas el estatuto de blasones de la moderna alfabetización es ir demasiado lejos sin haber dado los pasos necesarios. Un ligero vistazo al escenario mundial permite percatarse de que, en sociedades devastadas por la injusticia en incontables órdenes complementarios, el dominio de un idioma y de una técnica no pueden bastar ni mucho menos  para franquear el umbral que da  acceso a la conciencia de lo contemporáneo. / (....) Quien de ellos disponga se halla en consonancia con ciertas exigencias formales  que la competencia laboral y el desempeño eficiente imponen al presente. Pero no por ello estará en condiciones de comprender el momento en que vive ni mucho menos de explicarlo”/... 


  El alto valor argumentativo de este texto de gran profundidad filosófica  bien puede desalentar la voluntad lectora de la mayoría. Creemos que con la nueva estrategia se podrán ver los sentidos que toman los pensamientos, la trama argumental- a la que el mismo Kovadloff llama “refutación”- los sutiles hilos por los que su pensamiento se desliza.

  Lo ponemos a la vista no sin antes hacer algunas  inferencias y predicciones con usted, amigo lector:
¿Conoce el libro de referencia, al que pertenece este fragmento?
¿Se ha vinculado con los elementos para-textuales, tapas, solapas, prólogo, índice, para acercarse a su intención global?
¿Ha asistido a alguna de las conferencias que este prestigioso filósofo ha dado en diferentes lugares del país?

  Si su respuesta es sí, está en condiciones de anticipar el tema de este libro esencial, en el que comparecen la trama argumentativa,  la función literaria del lenguaje, y una sobrada inteligencia y lucidez  para otorgarle una indiscutible altura- a la que no es tan fácil  llegar.

  Ahora “veamos” una posible visualización del  contenido escuchando a Fernando Ch., docente asistente a un curso:
    
  Señalamos cuatro secuencias – el lector puede no coincidir, por cierto- en que la cohesión argumental es muy fuerte y los conectores muy visibles: “sin embargo”, por ejemplo, repetido en dos secuencias,  remite, con  sentido adversativo, a la idea anterior, Lo mismo sucede con “pero” y   con un narrador ( N ) - emisor o locutor “ metido” en el centro de la discusión:


“En cuanto al argumento de cada microestructura  que cohesionan el argumento macro tenemos:

  1.  El analfabeto profundo -A- ( así llama el narrador al lector incapaz de reflexionar) suele conferirle al conocimiento del inglés (I) y computación (C)  una alta valoración. En tanto el mundo  y su interpretación marchan lejos de él.
  2. El narrador ( N ) va a refutarlo, admitiendo el valor relativo e incuestionable de estas herramientas.
  3. Con la mirada dirigida hacia el mundo desquiciado,  el narrador niega que por el solo dominio de ambos saberes, y otros,   se logre plena conciencia  del mundo.
  4. En esta secuencia se da una franca oposición marcada por el conector de carácter adversativo “pero”. El narrador admite que el inglés y la computación  son necesarios a la vida contemporánea  pero no suficientes para interpretar  y explicar, profundamente,  su sentido”.
 Fernando continúa su explicación:

  Seguir las imágenes creadas para visualizar el contenido de cada micro estructura nos ha permitido hilvanar el sentido global- tema-  de esta trama marcadamente argumentativa en la que se destacan:
  La presencia de un "yo" opinante y refutante.
  El uso de  subjetivemas que marcan el discurso con sus señales:
  En muchos casos aparecen subjetivemas nominales afectivos porque cargan en sustantivos y adjetivos la emoción del autor: "analfabetos profundos",
"aterradora", "tontería", por ejemplo.
  También marcamos lo que Marta Marín llama  "subjetivemas verbales" en  
"asegura" que indica una toma de posición- que para el autor es equivocada- de los referidos "analfabetos profundos".
  Por otra parte, y ante este ágil deslizamiento del pensar filosófico, remarcamos el empleo oportuno de las proposiciones subordinadas  sustantivas:
"asegura que", "admitiendo que" "percatarse de que",  y adjetivas - "que da acceso", a la vez, encadenadas entre sí.  
  Ya hemos aludido al empleo de conectores. Insistimos en la necesidad de observar, marcando la oposición de ideas, el empleo de "sin embargo", "pero", "ni" y "no", entre otros.

  •  Sentido y riesgo de la vida cotidiana (Segundo fragmento) de Santiago Kovadloff



Fragmento con una posible representación.
Pedimos al lector que:
a)  Verifique consonancia con los micro contenidos estructurales del texto.
b)   Analice, corrija, deseche o mejore las representaciones que le ofrecemos.
c)   Verbalice su interpretación que, seguramente, habrá logrado  un nivel de  adecuada  profundidad.
d)  Valore el empleo de conectores en relación al sentido global y desarrolle una posible TRANSFERENCIA del tema a la vida cotidiana.

CAPÍTULO VI

"Pensar no ha sido nunca fácil ni frecuente, pero para unos pocos que no dejan de ser muchos, siempre ha resultado imprescindible y conmovedor. El pensamiento- bien lo saben sus contados oficiantes- opera desde las márgenes hacia el centro./  El centro lo ocupan las formas de conocimiento, conducta y administración que representan y avalan la primacía del espíritu de certeza sobre el de indagación./ Pero cada tanto de manera impredecible, el pensamiento logra infiltrarse, sobreponerse a las presiones que lo excluyen y deja caer su fruto maduro y suscitador en medio del escenario./ Allí combatirán entonces, con igual resolución , la pasión revulsiva que anhela sacudir las aguas dormidas y el afán de formalización que busca inscribir el pensamiento en el rubro de domeñado y definido./ Por fin, el orden burocrático se impone en la pugna y el pensamiento termina deglutido./ Pero entonces, en los márgenes, una nueva embestida se prepara y el inesperado proyectil del cuestionamiento volverá a devastar por sorpresa el sosiego poco antes reimplantado. (....)"

Va nuestra ayuda visual:


En una prosa apretada -sin las pausas que otorgan los punto aparte- y en íntima relación con la cohesión textual, descubrimos seis secuencias que hemos marcado en el texto (/).

La penúltima versión de la realidad

"La penúltima versión de la realidad" del libro
“Discusión”  de Jorge Luis Borges

Leer, señalar secuencias y recursos lingüísticos de la cohesión, relación y progresión temática. Crear ideografismos y comentar el sentido global y parcial del texto.

 “Tres dimensiones tiene la vida- dice Kobsisky. La primera dimensión corresponde a la vida vegetal. La segunda, a la animal, la tercera  equivale a la vida humana.
La vida de los vegetales es una vida en longitud, la de los animales es una vida en latitud, la de los hombres es una vida en profundidad. (...)
La vitalidad vegetal se define en su hambre de sol. La vitalidad animal, en su apetito de espacio. Aquélla es estática. Esta es dinámica. El estilo vital de las plantas, criaturas directas es pura quietud. El estilo vital de los animales, criaturas indirectas es un libre  movimiento.
La diferencia sustantiva vegetal y la vida animal reside  en una noción. La noción de espacio. Mientras las plantas la ignoran, los animales la poseen. Las unas, afirma Korzybski, viven acopiando energía, y los otros amontonando espacio. Sobre ambas existencias, estáticas y erráticas, la existencia humana  divulga su originalidad superior. ¿En qué consiste esta suprema originalidad del hombre? En que vecino al vegetal que acopia energía y al animal que amontona espacio, el hombre acapara tiempo. (...)
El materialismo dijo al hombre: hazte rico de espacio. Y el hombre olvidó su propia tarea. Su noble tarea de acumulador de tiempo. Quiero decir que el hombre se dio a la conquista de las cosas visibles. A la conquista de personas y de territorios.... Así nació el progresismo y el imperialismo...
Es preciso restituir a la vida humana su tercera dimensión. Es preciso profundizarla. Es menester encaminar a la humanidad a su destino racional y valedero.
Que el hombre vuelva a capitalizar siglos en vez de capitalizar leguas.
Que la vida humana sea más intensa en lugar de ser más extensa.”

Un texto argumentatvo ejemplo de informativo


 Fragmento del libro: “CRISIS, PROCESOS SOCIALES, SUJETO Y GRUPO” de Ana Quiroga.


“La historia muestra que las crisis personales y sociales, las crisis de las organizaciones abren posibilidades de conciencia y tránsito de caminos innovadores. /
 Así, las vivencias y destinos de los sujetos de las crisis sociales tocan calidades muy diferentes si se incluyen protagónicamente con posibilidades de acción y decisión o si se sitúan en un lugar de pasividad y exclusión. /
 En las crisis hay desorden, pero también decisión y desenlace por lo que es necesario posicionarse activamente ante la complejidad de las crisis  desde lo personal y social. /
 Desde su identidad el sujeto activo se sitúa en su presente anticipando el futuro sostenido en proyectos que le dan sentido a su vida ya que  ese proyecto será su referente, su sostén. /
 El proyecto es superación de la parálisis, del riesgo de quedarse atrapado en la fantasmática del objeto destruido. De esa manera se sale de las crisis abriendo el necesario espacio a la gestación de lo nuevo”.  

1 -Las crisis  del hombre  o de los grupos sociales abren caminos  diferentes.
2 -Los que se disponen activamente ( + )  mejoran la calidad de su vida,  lo contrario  sucede a quienes son pasivos ( _ ).
3 -En el desorden de las crisis, el  hombre o el grupo   pueden tomar decisiones. 
4 -Los proyectos apuntan al futuro y dan sentido.
 5- El hombre activo deja atrás la crisis abriéndose a lo nuevo.

El trabajo que se presenta pertenece a Adriana Garay, docente asistente a un curso.
 A pesar de que las representaciones de los alumnos son diferentes- como sus historias, conocimientos previos y particular manera de ver el mundo- el comentario final es semejante y fiel a lo que el texto transmite.
 Llegamos a la verbalización del contenido después de inferir, corregir, cotejar.






“El valor de educar” de Fernando Savater




De las cosas podemos aprender efectos o modos de funcionamiento; pero del comercio inter.-subjetivo con los semejantes aprendemos significados.

Y por “significado” no hay que entender una cualidad misteriosa de las cosas en sí mismas  sino la forma mental que les damos los humanos para relacionarnos unos con otros por medio de ellas.

Puede aprenderse mucho de lo que nos rodea, pero la llave para entrar en el jardín simbólico de los significados siempre tenemos que pedírsela a nuestros semejantes. De ahí el profundo error actual de homologar la dialéctica educativa con el sistema por el que programa la información de los ordenadores.

No es lo mismo procesar información que comprender significados.
Ni mucho menos es igual que participar en la transformación de los significados  o en la creación de otros nuevos.

La verdadera educación  no sólo consiste en enseñar a pensar sino también en aprender a pensar sobre lo que se piensa y este salto evolutivo  exige constatar  nuestra pertenencia a una comunidad de criaturas pensantes”, termina diciendo Savater.

Para el trabajo docente

Leer e interpretar creando ideografismos y atendiendo al uso de conectores, pronombres  y proposiciones, uso de comillas,  el siguiente texto de  "Matrices del aprendizaje" de Ana Quiroga 

Proceso de conocimiento

“Entiendo al hombre como configurándose en una actividad transformadora, en una relación dialéctica, mutuamente modificante con el mundo, relación que tiene su motor en la necesidad”, Enrique Pichón Riviere, 1973.
          
Esta frase expresa la concepción de sujeto sostenida por Pichón Riviere y determina la concepción de aprendizaje que desarrollaremos. ¿Por qué? Porque a toda concepción del aprender subyace una concepción del hombre.
          
El sujeto no es lo dado, es una construcción y se hace, se configura en un hacer. La acción, la praxis es fundante de la subjetividad. Esa praxis, es decir, ese movimiento del sujeto sobre el mundo, no es casual, está motivado. Tiene una causa interna a la que llamamos necesidad.
         
La necesidad es un rasgo propio de nuestra condición de seres vivos. El intercambio y transformación que se da en el interior del sujeto y en la relación con el medio, da lugar a una tensión bio- psíquica que es registrada por nosotros y a la que denominamos necesidad.
          
Podemos decir que en el desarrollo de esa relación activa entre el sujeto y el mundo objetivo surgen las distintas formas de conocer, de aprendizaje.
Cuando hay aprendizaje hay una reconstrucción  en nuestra interioridad de las cualidades del objeto y sus relaciones.


Otro párrafo de "La rebelión de las masas"
Para que el docente lea, cree representaciones, y verbalice sobre el contenido, la trama argumentativa en la cohesión y usos de conectores, el empleo de proposiciones subordinadas y cuánto pueda transferir a su vida.


“Vivimos en el imperio de la masa. Pero, ¿qué es el hombre masa?
El hombre masa es el hombre cuya vida carece de proyecto y va  a la deriva. Por eso no construye nada aunque sus posibilidades, sus poderes, sean enormes.
(...) De 1800 a 1914 - por tanto un poco más de un siglo – la población europea  asciende de 180 a   460 millones
En tres generaciones se ha producido gigantescamente pasta humana, que lanzada como un torrente  sobre el área histórica, la ha inundado.
La vertiginosidad del crecimiento significa que han sido proyectados a bocanadas  sobre la historia montones y montones de hombres en ritmo tan acelerado, que no era fácil saturarlos de cultura tradicional.
En las escuelas que tanto enorgullecían al siglo XIX  no ha podido hacerse otra cosa que enseñar a las masas de la técnica moderna, pero no se ha logrado educarlas. Se les han dado instrumentos para vivir intensamente el ahora de sus vidas, pero no la sensibilidad para los grandes deberes históricos; se les ha inoculado atropelladamente el orgullo y el poder de los medios modernos, pero no el espíritu.
Por eso no quieren nada con el espíritu. Y esas nuevas generaciones se disponen a tomar el mando del mundo como si el mundo fuese un paraíso sin huellas antiguas, sin problemas tradicionales y complejos.
Estas masas mimadas son lo bastante poco inteligentes para creer que la organización material y social, puesta a su disposición, como el aire, es de su mismo origen...

Mal puede gobernar este hombre medio que ha aprendido a usar muchos aparatos de civilización, pero que ignora de raíz los principios mismos de la civilización"

Ensayo


Fragmento de “El laberinto de la soledad”
 de Octavio Paz

       “A todos, en algún momento, se nos ha revelado nuestra existencia como algo particular, intransferible y precioso. Casi siempre esta revelación se sitúa en la adolescencia. El descubrimiento de nosotros mismos se nos manifiesta como un sabernos solos; entre el mundo y nosotros se levanta una impalpable, transparente muralla: la de nuestra conciencia.
(...) El adolescente se asombra de ser. Y al pasmo sucede la reflexión: inclinado sobre el río de su conciencia  se pregunta si ese rostro que aflora  lentamente del fondo, deformado por el agua, es el suyo. La singularidad de ser – pura sensación en el niño- se transforma en pregunta y problema, en conciencia interrogante. /
A los pueblos en trance de crecimiento les ocurre algo parecido. Su ser se manifiesta como interrogación: ¿qué somos y cómo realizaremos eso que somos?....Frente a circunstancias diversas las respuesta pueden variar y con ellas el carácter nacional, que se pretendía inmutable....Despertar a la historia  significa adquirir conciencia de nuestra singularidad, momento de reposo reflexivo antes de entregarnos al hacer...”/

Una de las obras consagratorias de Octavio Paz  y, posiblemente la más leída, es la que traemos aquí, en un párrafo inicial.
Ahora nosotros nos entregaremos al hacer, que es develar los secretos de su contenido después de hacer predicciones, inferir, trabajar el contexto socio cultural del autor, investigar sobre sus obras.

Karina Trevi, alumna de quinto año ha presentado entre tantos diferentes su representación.
(La elegimos por su claridad siempre remarcando lo que venimos repitiendo:  Cada lector tiene su manera de crear, sus trazos son personales y únicos, el texto está esperando que llegue hasta su profundo sentido y ésta es una manera lúdica de llegar).

Después de la lectura silenciosa, Karina  ha  demarcado en el texto
con este signo ( / )  cada microestructura- apartado o secuencia- textual.

Después representó visualmente  cada contenido de la siguiente manera, poniendo especial atención en  los conectores que van hilando  el discurso argumentativo y organizando jerárquicamente las ideas:


Karina explicó su trabajo lo que significa que al mismo tiempo va  desarrollando  el contenido textual:

  1. Marcha el hombre ( triángulo ) a través de sus edades como por el río de la vida. De pronto, en la adolescencia se da cuenta de sí, se descubre, una luz le ilumina el ser, queda solo, separado, y acosado por interrogantes.
  2. Marchan los pueblos ( sol ) por el río de su historia y de pronto se alumbra la pregunta sobre la esencia de su ser, sobre la dirección de sus pasos.

La conciencia de ser los ilumina.

Mediante la visualización y creando signos, (la computadora nos ofrece  los que hemos usado arriba) podemos llegar a las entrañas de un pensamiento en que se entremezclan la historia, la sociología, la filosofía  con la poesía,  que facilita sus alegorías y analogías para mejorar la argumentación.

Porque Octavio Paz “trasciende los límites tradicionales de esas disciplinas mediante imágenes felices, riqueza de lenguaje, agilidad estilística “- según se aprecia en sus obras y resumen sus críticos- y  su obra ofrece un paréntesis feliz y obligado a la meditación de  los grandes temas.

Algo así como el necesario detenernos para ver nuestra humana imagen en el río....













Textos argumentativos


Nuestra representación – juego de bloques- intenta visualizar el caso muy generalizado en que la argumentación se estructura así: el emisor presenta una hipótesis que pasa a desarrollar  en  secuencias que remiten al tema central progresando temáticamente  hasta llegar a una síntesis que reafirma la idea inicial.

Este esquema ofrece múltiples variantes que el lector descubre al interpretar.

La trama argumentativa vehiculiza ideas que, al combinarse con las funciones del lenguaje dan como resultado diferentes tipos de textos: 
  •    Al entrelazarse con la función apelativa o informativa  resultan textos:  Prescriptivos: ( avisos, folletos), Periodísticos ( artículos de opinión, editoriales), científicos ( tesis y monografías) y políticos (  discursos).

En los textos de este tipo el emisor  ( E )  utiliza argumentos dirigidos al receptor ( R ) para  informarlo o inducirlo a compartir su idea y obrar en consecuencia.
Lo que  podemos representar de la siguiente manera:

  •    Al cruzarse con la función literaria el resultado suele ser el ensayo.
En ese caso lo que se persigue es un texto argumentativo estéticamente logrado.

Entre los recursos lingüísticos que utiliza la trama argumentativa aparecen  las proposiciones subordinadas causales, concesivas, condicionales y consecutivas
 Los conectores abren juegos de contrastes y semejanzas.

"Las lentejas"



           Un día está Diógenes comiendo un plato de lentejas sentado en el umbral de una casa cualquiera.
          No había nada en toda Atenas más barato en comida que el guiso de lentejas.
          Dicho de otra manera, comer guiso de lentejas era definirse en grado de la mayor precariedad.
          Pasó un ministro del emperador y le dijo:
           -Ay! Diógenes, si aprendieras a ser más sumiso y a adular un poco al emperador, no tendrías que comer tantas lentejas.
 Diógenes dejó de comer, levantó la vista y mirando al acaudalado interlocutor profundamente le dijo:
  -Ay de ti, hermano. Si aprendieras a comer un poco de lentejas, no tendrías que ser sumiso y adular tanto al emperador. 

Para el trabajo del docente


  "Las ranitas en la crema"
  Fábula de M. Menapace “Cuentos rodados”, extraído del libro:

“ Recuentos para Demián” de Jorge Bucay.



Había una vez dos ranas que cayeron en un recipiente de crema.
 Inmediatamente sintieron que se hundían; era imposible nadar o flotar mucho tiempo en esa masa espesa como arenas movedizas.
 Al principio las dos patalearon en la crema para llegar al borde del reciente pero era inútil, sólo conseguían chapotear en el mismo lugar y hundirse. Sintieron que cada vez era más difícil salir a la superficie y respirar.
Una de ellas dijo en voz alta:
-No puedo más. Es imposible salir de aquí, esta materia no es para nadar. Ya que voy a morir no veo por para qué prolongar este dolor. No entiendo qué sentido tiene morir agotada en un esfuerzo inútil.
 Y dicho esto, dejó de patalear y se hundió con rapidez siendo literalmente tragada por el líquido blanco.
 La otra rana, más persistente o quizá más tozuda, se dijo:
_ ¡No hay caso! Nada se puede hacer para avanzar en esta cosa. Sin embargo ya que la muerte me llega, prefiero luchar hasta mi último aliento. No quisiera morir un segundo antes de que llegue mi hora.
Y siguió pataleando y chapoteando siempre en el mismo lugar sin avanzar un centímetro. ¡Horas y horas!
          Y de pronto... de tanto patalear, agita, patalear...la crema se transformó en manteca.
          La rana dio un salto y llegó hasta el borde del pote.
Desde allí, sólo le quedaba ir croando alegremente de regreso a casa.

 Sugerencias: 
  •  Obsérvese la trama narrativa impulsada por verbos en pretérito perfecto.

  • Busque el lector para trabajar en su comentario otros ejemplos en RECUENTOS  PARA DEMIÁN  de  Jorge Bucay.

 Le ofrecemos del mismo libro de Bucay la fábula “Las lentejas” del que presentamos una representación elegida de entre trabajos docentes.

"La inscripción del faro de Alejandría"


Del libro “PARÁBOLAS” de Rodó que esperamos el lector pueda localizar.

Le entregamos lo que “vio” en este texto  Martín Álvarez del IPEA Nº3 y que fue representado así:


¿Hacen falta  las explicaciones?


¿Ha comprendido Ud., lector, el valor representativo –en el plano de lo simbolizante- de un faro que lleva en su entraña una verdad a la que el tiempo (T) desnuda?          






¿Puede ver el lector en  el plano de lo simbolizado ( 2 ) , en el fondo del alma, la verdad que cada uno puede descubrir en un arranque () de sinceridad y libertad? ( L )

Martín supo penetrar la esencia temática del texto, ver la superestructura textual, marcar elementos que le dan coherencia  y hablar de los conectores. También pudo desentrañar el sentido de la anécdota:
 “Un rey que manda a Sóstrato, arquitecto, a levantar un faro y que, al ver la maravillosa obra terminada desea perpetuar su nombre inscribiéndolo en él. Pero Sóstrato, artista celoso de su creación genial, idea la manera de que,  al pasar el tiempo, se descubra la inscripción de su nombre, el verdadero y genial autor, oculta en la entraña de la piedra”.

Así se facilitó la interpretación de la segunda parte de la parábola – en que se da la función apelativa  del  texto, la referencia al lector que aparece con la presencia de la segunda persona pronominal desde  “Un arranque de libertad que te lleve al fondo de tu alma”.
Un acto libre y decidido en favor de nuestra verdad puede llegar al fondo del ser que somos, quebrando el  revoque que maquilla nuestro ser auténtico.
          

Fábulas y parábolas





Las parábolas y fábulas se estructuran en dos partes fácilmente demarcables: la narración y la apelación del emisor- narrador  al lector por lo que las consideramos, al clasificar los textos,  por su trama narrativa y su función conativa.

Empezamos con “El barco que parte”, del libro “PARÁBOLAS”  de Enrique Rodó, tan de otro siglo, y sin embargo, tan actual.
Viajar en él significará asomarnos a una de las más ricas orfebrerías del lenguaje, a una estructura cuidada y a un mensaje que da mucho que aprender.
Ahora...la detenida- y aún repetida lectura...

"El barco que parte" 
Mira la soledad del mar. Una línea impenetrable la cierra, tocando al cielo por todas partes menos aquella en que el límite es la playa. Un barco, ufano el porte, se aleja, con palpitación ruidosa, de la orilla. Sol declinante; brisa que dice "¡vamos!"; mansas nubes. El barco se adelanta, dejando una huella negra en el aire, una huella blanca en el mar. Avanza, avanza, sobre las ondas sosegadas. Llegó a la línea donde el mar y el cielo se tocan. Bajó por ella. Ya sólo el alto mástil aparece; ya se disipa esta última apariencia del barco. ¡Cuán misteriosa vuelve a quedar ahora la línea impenetrable! ¿Quién no la creyera, allí donde está, término real, borde de abismo? Pero tras ella se dilata el mar, el mar inmenso; y más hondo, más hondo, el mar inmenso aún; y luego hay tierras que limitan, por el opuesto extremo, otros mares; y nuevas tierras, y otras más, que pinta el sol de los distintos climas y donde alientan variadas castas de hombres: la estupenda extensión de las tierras pobladas y desiertas, la redondez sublime del mundo. Dentro de esta intensidad, hállase el puerto para donde el barco ha partido. Quizás, llegado a él, tome después caminos diferentes entre otros puntos de ese campo infinito, y ya no vuelva nunca, cual si la misteriosa línea que pasó fuese de veras el vacío en donde todo acaba...

Pero he aquí que, un día, consultando la misma línea misteriosa, ves levantarse un jirón flotante de humo, una bandera, un mástil, un casco de aspecto conocido...
¡Es el barco que vuelve! Vuelve, como el caballo fiel a la dehesa. 
Acaso más pobre y leve que al partir; acaso herido por la perfidia de la onda; pero acaso también, sano y colmado de preciosas cosechas. Tal vez, como en alforjas de su potente lomo, trae el tributo de los climas ardientes: aromas deleitables, dulces naranjas, piedras que lucen como el sol, o pieles suaves y vistosas. Tal vez, a trueque de las que llevaba, trae gentes de más sencillo corazón, de voluntad más recia y brazos más robustos. ¡Gloria y ventura al barco! Tal vez, si de más industriosa parte procede, trae los forjados hierros que arman para el trabajo la mano de los hombres; la tejida lana; el metal rico, en las redondas piezas que son el acicate del mundo; tal vez trozos de mármol y de bronce, a que el arte humano infundió el soplo de la vida, o mazos de papel donde, en huellas de diminutos moldes, vienen pueblos de ideas. ¡Gloria, gloria y ventura, al barco!

Fija tu atención, por breve espacio, un pensamiento; lo apartas de ti, o él se desvanece por sí mismo; no lo divisas más; y un día remoto reaparece a pleno sol de tu conciencia, transfigurado en concepción orgánica y madura, en convencimiento capaz de desplegarse con toda fuerza de dialéctica y todo ardimiento de pasión.

Nubla tu fe una leve duda; la ahuyentas, la disipas; y cuando menos la recuerdas, torna de tal manera embravecida y reforzada, que todo el edificio de tu fe se viene, en un instante y para siempre, al suelo.

Lees un libro que te hace quedar meditabundo; vuelves a confundirte en el bullicio de las gentes y las cosas; olvidas la impresión que el libro te causó; y andando el tiempo, llegas a averiguar que aquella lectura, sin tú removerla voluntaria y reflexivamente, ha labrado de tal modo dentro de ti, que toda tu vida espiritual se ha impregnado de ella y se ha modificado según ella.

Experimentas una sensación; pasa de ti; otras comparecen que borran su dejo y su memoria, como una ola quita de la playa las huellas de la que la precedió; y un día que sientes que una pasión, inmensa y avasalladora, rebosa de tu alma, induces que de aquella olvidada sensación partió una oculta cadena de acciones interiores, que hicieron de ella el centro obedecido y amparado por todas las fuerzas de tu ser; como ese tenue rodrigón de un hilo, a cuyo alrededor se ordenan dócilmente las lujuriosas pompas de la enredadera.

Todas estas cosas son el barco que parte, y desaparece, y vuelve cargado de tributos

Entregamos solamente una representación simple para que el lector "juegue" con ella, vea  la macro-estructura, y a partir o prescindiendo del ejemplo, realice su propio trabajo:



Tal vez al lector la sola visión de estos dos cuadros le permita “ver” claramente, un argumento que va a dar pie a una significativa enseñanza.

Quizás no sea necesaria la explicación y, seguramente, hasta habrá pensado en incorporar elementos, en anular otros, en fin, también, ¿por qué no?,
en representar de otra manera.

Y bien estaría que lo hiciera, y también que llevara el ejercicio a los alumnos de su  curso y que se preparara para recibir ideografismos más condensados y acertados aún.

En tanto le ofrecemos este  comentario orientado por las mismas figuras creadas:

Dos momentos en la narración. Dos cuadros.
En el 1 el narrador ( N ) observa desde la playa los movimientos de un barco que zarpa desde el puerto, dirigiéndose hacia la línea del horizonte para perderse tras ella.
Al otro lado de la línea palpitan otros puertos, otros hombres sobre cuya existencia se abren interrogantes y suposiciones.
Un día el barco regresa y ahora las preguntas se dirigen al cómo de su regreso. (Tal vez, quizás, quizás...)

En el 2 gran apartado, o parte,  el autor aplica la anécdota a la vida:
 Se inicia con el verbo en segunda persona- “fija” que abre la posición del narrador dirigida al receptor ( alocutorio, lector) sobre el cual trata de influir
 (Función conativa)
A partir del primer momento de esta segunda parte, los  verbos y las formas pronominales  en segunda persona repiten su intención didáctica en cuatro circunstancias  en que se da el surgimiento de una experiencia,  su  llegada
 “a pleno sol de la conciencia”,  para luego desaparecer, aparentemente.


 Hasta que un día inesperado, los efectos de una lectura, el recuerdo de una sensación,  la sombra de una  duda, regresan (flecha a la izq.) como lo hizo el barco y quizás mucho más enriquecidas, fuertes, seguras  que al partir ( flecha a la derecha).

A partir de esta explicación del argumento, se pueden seguir todos los pasos de la comprensión hasta abordar el juicio crítico que seguramente se aventará en el encuentro con  la semántica del texto,  exquisito, depurado, de gran fuerza, y con una macro-estructura  perfectamente organizada que culminan en una magnífica transferencia, aplicación a los propios saberes y conocimiento del mundo,   en que un pensamiento de tipo freudiano habla de los regresos a la conciencia de todas las vivencias que se consideran perdidas en las playas de la vida, aparentemente  barridas por nuevas experiencias.

¡Una extraordinaria composición! Un magnífico texto que siempre estará vigente en las aulas por tratarse de un clásico, a los que siempre es bueno volver... como el barco...


Las parábolas de Rodó y su representación  dan lugar a la comprensión de todo texto de este tipo- tal como la fábula- que se divide por lo general  en dos partes.

Si el lector ya conoce a Rodó y ha disfrutado de sus libros, tal vez desee aplicar esta estrategia para que los alumnos “vean”, un tanto jugando, éstas, a veces complejas lecciones de vida.

Nosotros  hemos trabajado con algunas particularmente:
“Mirando jugar un niño”, “Peer Gynt”, “La pampa de granito, “La inscripción del faro de Alejandría”.

Las que más recordamos, los ejemplos que más ayudan a nuestras vidas, las que más se graban, son aquéllas que nos permitieron mejores representaciones.

La claridad  esquemática de  “El barco que parte”, por ejemplo, permite a los alumnos explicar su argumento y sentido con gran claridad.