Artículos de opinión en medios gráficos


    PALABRAS DE ACERCAMIENTO Este libro reúne notas periodísticas publicadas en diversos medios gráficos del país, tales como LA VOZ DEL INTERIOR, de Córdoba, que fue el primero en darles espacio en su sección OPINIÓN; RÍO NEGRO, leído en toda la Patagonia y LA NUEVA RIOJA, en donde mis envíos aparecen periódicamente; DIARIO DEMOCRACIA, de Villa Dolores; LA IDEA, de Cruz del Eje; EL HERALDO de Aguas calientes, México, y también en otros medios como LA REVISTA de la S.A.D.E ( Sociedad Argentina de Escritores- Seccional Córdoba) que me permitió llegar al PREMIO NACIONAL LEOPOLDO LUGONES DEL PERIODISMO LITERARIO. Atendiendo a su temática he reunido estos numerosos artículos en cinco capítulos: 1° - VIDA Y FORMACIÓN HUMANA 2° - EDUCACIÓN 3° - FAMILIA, ADOLESCENCIA Y JUVENTUD 4°- POLÍTICA Y SOCIEDAD 5°- EDUCACIÓN SEXUAL La mayor parte de las notas han sido publicadas por los medios mencionados y han sido agrupadas en el capítulo correspondiente sin tener en cuenta su fecha de publicación ni otra cuestión clasificatoria, por lo que cada una desarrolla una temática unitaria. Como ha llegado a mis oídos la buena noticia del interés despertado y que muchos de los lectores las recortan y encarpetan para realizar posteriores relecturas, he creído bueno y conveniente reunirlas para ofrecerlas en un solo libro que pongo a disposición del público con el título: NOTAS PERIODÍSTICAS- ARTÍCULOS DE OPINIÓN EN MEDIOS GRÁFICOS Espero que los lectores le den la buena acogida que tiene cada nota. La autora *** CAPÍTULO 1 ADMIRAR EL MISTERIO DE LA VIDA “El nacimiento de cuanto existe en este mundo es obra del orgasmo perpetuo de la vida”. Juan Coletti Por todas partes la vida anda naciendo y creciendo y desarrollándose, haciendo esfuerzos y buscando en quienes, y por medio de quienes, llevar a cabo tanto su misión de perpetuarse, multiplicándose, como la de ser cada día más y mejor. Muere una rosa y en una continuidad interminable vuelven a hacerse más rosas; semillas minúsculas se transforman en grandes plantas, de los huevos vemos nacer pollitos, de las barrigas de los animales gatos, cerdos, terneritos, y de los vientres de las mujeres sale el prodigio de una nueva vida humana, un destino por hacer y construir… ¡Es la fuerza de la vida que se despliega y se expande! Pues bien, todo eso, si lo sabemos observar, es algo realmente fantástico. Un verdadero milagro que enseña sobre la sexualidad, que es lo que mantiene viva la vida, aplicada en nuestro caso al ser humano. Siendo un hecho natural y puesto ante la vista de todos: niños, adolescentes, mayores para maravillarnos con la presencia del hecho prodigioso del nacimiento de un nuevo ser, ¿por qué no despejar viejos tabúes, secretos que llenaron la imaginación de malicias y hablar de sexualidad, despertando en los educandos asombro, admiración y cuidado? La tierra, como dice el escritor Juan Coletti en el poema que encabeza esta nota, nos da muestras de su permanente y, por suerte, perpetua fecundidad. Ante ese hecho natural y sagrado, el de la vida que nace y estalla y se desarrolla por todas partes, los adultos debemos enseñar a los más chicos la grandiosidad de la existencia, la presencia del misterio. Y esa lección ha de empezar despertando la emoción del asombro, un sentimiento hoy ausente y que fortalece el crecimiento y respeto por la existencia, la propia, la de los otros. Generar en los educandos el reconocimiento por la vida, es iniciarlos en este dificultoso campo de la educación sexual, hoy tan vituperado y tan mal entendido ya que, según vamos advirtiendo, cuanto mayor es la valoración de la existencia y sus procesos, más se desarrolla la espiritualidad, la conciencia de la prosperidad interior y humana, es decir, una correcta relación con las fuerzas vitales. El encuentro de un espermatozoide y un óvulo debe ser entendido como un acontecimiento único, el mayor y más imponente encuentro que da lugar al nacimiento de un ser humano, tan pequeño al comienzo y destinado a ocupar tanto espacio, a guardar tantas complejidades, a sentir tantas emociones y a albergar sentimientos hacia los otros, un silo gigantesco donde se guardan nuevas semillas, fuerzas y potencialidades que se irán desplegando a su tiempo en un camino, una historia singular e indivisible que puede ser narrada como un nuevo, curioso y particular ensamble de situaciones, opciones, aciertos, crisis y abordajes diferentes. ***Leer capítulo completo*** CAPÍTULO 2 ¿A QUÉ APUNTA LA EDUCACIÓN ARGENTINA? La educación hace a la gente fácil de dirigir pero difícil de manipular, fácil de gobernar pero imposible de esclavizar." Henry Peter Brougham Quizás una de las medidas más urgentes a tomar en el empeño de mejorar la educación de nuestro país y ascender a mejores puestos en los certámenes mundiales (más que por la competencia en sí, para poder medir cuánto se ha logrado en los niveles posibles de alcanzar), sean la de fijar su finalidad, a qué apunta, qué tipo de personas y ciudadanos se pretende formar. Absolutamente carente de ellos, diluidas las metas en un borroso “aprender a aprender” sin aclarar los qué ni los cómo, la educación argentina marcha a la deriva. Sin puerto inmediato ni mediato, debilitada su misión, ¿qué puede esperarse sino que el medio ambiente que la rodea la impregne de su laxitud, de su todo vale, de la devaluación de los valores que dignifican la vida, de la exacerbación de lo instintivo, impulsivo, irracional para satisfacer el placer incontrolado, del no querer hacer, de la imitación de los “más vivos que se llevan las riquezas del país y las reparten entre quienes están a su alrededor”? No se puede pedir a la escuela que permanezca inmune a los males ambientales mientras casi todas las instituciones manifiestan, en mayor o menor grado, haber sido alcanzadas por la corrosión, estar manchadas por las sospechas de negocios vergonzosos, es decir desgastadas y desautorizadas; no se le puede exigir lo que no se logra en el ámbito social; no se puede pedir a los docentes lo que no pueden lograr los padres en el hogar. Sin embargo ella, la escuela, es una institución madre y debe buscar, imperiosamente, motivos que le den sentido y vigor porque de su mejoramiento depende una vida social más sana. Por eso, aclarar los objetivos que persigue y resignificar términos que la orienten, es esencial, ya que la escuela, de la misma manera en que lo hace la familia en la primera etapa del desarrollo humano, forma a los futuros ciudadanos, los que han de llevar a su trabajo, cargo, profesión u oficio la incorporación de hábitos que más tarde, ya transformados en carácter, se vuelven imposibles de reformar. ***Leer capítulo completo*** CAPÍTULO 3 LA FAMILIA EN LA CRISIS ACTUAL La crisis socioeconómica argentina, la pobreza, la falta de modelos y de valores socavan seriamente las bases de la estructura familiar y social. Es cierto que en estos últimos cuarenta años la familia mundial ha experimentando cambios drásticos causados, sobre todo, por el ritmo veloz de la vida, la falta de comunicación en favor de lo virtual, el impulso consumista, la banalización de los sentimientos, el avance imparable de la tecnología que ha modificado fundamentalmente los roles de cada individuo dentro de la familia, tanto del padre, el proveedor tradicional, como el de la madre, hoy inmersa en el mercado laboral, lo que hace que los hijos permanezcan descuidados y hayan quedado a la deriva. La socialización de los hijos/as con relación a los valores indispensables para el desarrollo y la adaptación humanos está prácticamente perdida y las consecuencias se están sufriendo en la vida de todos ya que entre familia y sociedad se da una relación de recíproca dependencia. ***Leer capítulo completo*** CAPÍTULO 4 ESTADO Y GOBIERNO, LA GRAN CONFUSIÓN “L’Etat, c’est moi” Luis XIV, 1965 Para los argentinos los significados gobierno y Estado parecen ser lo mismo y la famosa frase que pronunciara el rey Luis XIV “L’etat c’est moi”, “El estado soy yo” sigue encarnada en algunos gobernantes que actúan sin tener en cuenta los límites significativos entre ESTADO, que es una categoría superior, el todo, y gobierno que es una pieza subordinada, sólo una parte subsumida en él y a su servicio. ¿Cuál es el resultado de esta confusión en nuestro país? Creemos que una de las más graves es que, al final de cada período del gobierno que haya hecho suya la famosa frase de Luis XIV, el Estado queda empobrecido, no sólo viciado sino vaciado de sentido, de significado, de fuerzas, de contenido y de valores. En la Argentina de hoy todo es una misma mixtura y lo que debiera considerarse permanente, lo que es la esencial forma de organizar la vida de la República de acuerdo a una identidad que se debe ir consolidando, lo que debe seguir una dirección sostenida que trascienda en el tiempo, se desarrolle y crezca, El ESTADO, termina perdido en la transitoriedad del gobierno de turno, en sus hechos, aciertos o errores. Los ciudadanos de este país todavía no manifestamos la debida reacción al respecto porque aún tenemos muy confundidos los términos y nos cuesta mucho discernir cuando se habla de uno o de otro. Admitimos que se diga, por ejemplo: “lo hacemos por interés del Estado” cuando en realidad es de un gobierno, o “para resguardar los bienes del estado”, cuando en verdad se protegen los personales, y así hablando de negociados, de leyes, de impuestazos, de ataques a las instituciones y tantas acciones de las que leemos o escuchamos hasta el cansancio de la confusión. Una confusión que hoy nos ha llevado al punto de hacernos creer que las disposiciones tomadas por pocas personas, -a decir verdad por una sola-, a veces tan erráticas y costosas, son las que toma el Estado, lo que les da el status de valederas y únicas posibles. ***Leer capítulo completo*** CAPÍTULO 5 HACIA LA MADUREZ POR LA EDUCACIÓN SEXUAL A pesar de las libertades sexuales que se han tomado nuestros jóvenes y aún adolescentes, la palabra sexualidad sigue teniendo para mucha gente connotaciones pecaminosas. Mientras esto sucede, sin embargo, la realidad sigue socavando los cimientos demasiado frágiles de las antiguas fortificaciones en que tantos se resguardan negando lo que la realidad de extramuros muestra: la cultura hedonista de hoy que expone a nuestros jóvenes y adolescentes a enfermedades físicas y psíquicas y que está aniquilando sus energías de crecimiento. Padres y adultos responsables debieran enfrentar un problema que amenaza empeorarse si no se empieza por hacer lo elemental: aceptar la existencia de la problemática, hablar con sinceridad sobre el tema y si es necesario- ya que tan poco se ha hablado, leído y estudiado hasta el momento sobre la conducta sexual humana- actualizar sus conocimientos, leer, analizar y comentar significados con los menores, consultar el pensamiento de quienes hace bastante tiempo observan y estudian tema tan vital y nos dan generosos sobreavisos. La etapa actual, la cultura que vivimos, tanto los adultos,- es decir lo que ya hemos crecido- como los adolescentes,- que son los que están creciendo- se caracteriza por una generalizada inmadurez sexual que se sostiene en una perturbadora sofisticación cuyos resultados están a la vista: uso y abuso de la actividad sexual sin sentimientos ni respeto por sí ni por el otro, angustia, vacío, depresión y muchos etcéteras conocidos. La causa principal de esta pérdida de la energía vital es la ignorancia, la negación del tema, como si por negarlo pudiera borrarse su existencia. Intentando aclarar una realidad muy confundida, decimos que la sexualidad- que no debe confundirse con la genitalidad a la que incluye- debe ser entendida como expresión emocional, como el reflejo de la personalidad y con ella de la manera de vivir, de relacionarse, de vincularse consigo mismo y con los otros de cada ser humano. ***Leer capítulo completo***

EMPEZAR DE NUEVO


     Suele creerse que, para cambiar lo que urge cambiar, bastan algunos parches, breves retoques. Pero eso es totalmente falso. Lo demuestra la vida escolar donde las acciones superficiales y repetidas de cada comienzo de ciclo lectivo siempre sujetas a las ideas de los políticos de turno, no han hecho nada más que agudizar las crisis, desalentar a los docentes, envalentonar la indisciplina, y desdibujar cualquier rumbo cierto.
   Hace falta, por lo tanto, una transformación radical, convencida, sincera, que penetre, con espíritu de permanencia, en lo más entrañable del alma del docente, agente fundamental de la educación.
   Se ha empezado a reconocer- mejor tarde que nunca- que de nada valen las directivas impartidas desde los sillones de los ministerios, de nada valen recomendaciones formuladas como al pasar, si no se enciende una nueva conciencia,  una poderosa energía interior que movilice a los maestros y profesores, que les permita recuperar la valoración de su tarea única y esencial, no sólo para su vida personal sino para las de miles de niños y jóvenes y como consecuencia para la República.
   Sabemos cuánto aporta a la necesaria autoestima docente una justa retribución monetaria. Es básico. Si queremos y realmente deseamos un gran cambio en la calidad de la vida argentina, hay que atender a los maestros y profesores como agentes esenciales de la educación. En ellos debiera estar y concentrase la fuerza, la convicción, el esfuerzo, el propósito de transmitir con claridad, guiar, para que su trabajo sea, de verdad, socialmente positivo. El docente necesita, hoy más que nunca, el apoyo, el estímulo y el reconocimiento de las autoridades educativas, de los padres, de toda la ciudadanía.
    Quienes hemos estado en el aula sabemos cuánta vocación, cuánto amor a la profesión, cuánta convicción son necesarios para contener a los alumnos de la era tecnológica. Sabemos, porque lo hemos experimentado desde diferentes lugares, como padres, como docentes frente a cursos y como directivos, cuántas y diferentes maneras existen para enfrentar el trabajo de enseñar: hay quienes se entregan con total alegría para estimular en los sujetos del aprendizaje un auténtico anhelo de aprender. Confiando en sí mismos, echan mano a recursos genuinos, a veces puramente intuitivos, para que sus clases sean significativas, de total  aprovechamiento para el desarrollo integral de los alumnos. Hay docentes que no se limitan al cumplimiento estricto de un programa ni a la obediencia ciega a directivas gastadas: dejan lugar al libre vuelo de su creatividad, a la de los alumnos y a las sorpresas que puede deparar la aventura de la investigación. Todo ello sin apelar a la matriz ya caduca de exigir la memorización irreflexiva de lecciones desactualizadas, sino abriendo las mentes a la observación y comprensión de la  realidad.
     Sabemos que hay muchos, muchísimos docentes que son conscientes y se hacen responsables de educar,  hecho más completo que el de enseñar; que hacen de sus clases un motivo de crecimiento,  un  renovado posicionamiento frente a la vida; docentes que están dispuestos a seguir estudiando, perfeccionándose para lograr una ajustada adecuación  a un mundo de vertiginosos cambios. Son los que han experimentado los beneficios de su propio desarrollo espejado en sus alumnos, quienes encuentran, de esa manera, sentido en ir a la escuela y reconocimiento a una autoridad que los respeta y merece respeto. 
     Pero conocemos otros maestros y profesores subsumidos en la ola del consumo, en la sociedad del espectáculo y del pasarlo bien, que no han encontrado en la docencia su verdadera vocación y la confianza en su tarea transformadora. De esa manera, es muy común que trabajen a desgano y se rindan, además, al ejercicio de la demagogia y del facilismo. Ojalá cambien para que todos los partícipes del acto educativo, sumando las autoridades ministeriales y los padres, formen un compacto y firme grupo de tareas, encaminado al cumplimiento de una de las misiones más importantes del ser humano: educar.
    Se inician las clases. Habrá discursos y directivas, ¿repetidos, copiados, originales, auténticos? Lo que interesa es que se está abriendo una nueva oportunidad. En estos días de inicio tendremos otro estado de ánimo, nuevas intenciones. Ojalá sea un empezar “con el pie derecho”, un estar dispuestos a esforzarse para que las transformaciones sean profundas y permanentes. Una nueva generación de alumnos espera, confía en que la escuela se está levantando, quiere ser mejor y se encamina a su propio crecimiento. Con convicción, con fuerza. Dispuesta a no aflojar.
    Lo importante es que ese colectivo de cientos de miles de docentes no sólo tenga una muy buena remuneración, lo que es, ¡claro que sí!, justo y estimulante, sino que sumen la íntima satisfacción, la firme convicción de que son partícipes del gran salto que se espera dé la Argentina. La educación fue, es y será el eje y motor de la superación de un país y necesita que todos los ciudadanos lo entendamos así y la apoyemos.    
                                                            Gladys Seppi Fernández
    


EL PAÍS QUE TODOS QUISIÉRAMOS TENER


              ¿Quién no quisiera vivir en un gran país en donde la seguridad reinara, las leyes se cumplieran, los ciudadanos pudiéramos confiar en gobernantes bien preparados para administrar y ponernos a disposición de discutir hasta acordar para llevarlo adelante resolviendo las graves problemáticas que  se van presentando y concretando los grandes proyectos que van apareciendo para crecer, superarse, ser más y mejor?
             Todos quisiéramos tener un gran país porque sabemos que vivirlo permite el propio bienestar, respirar  en un clima de desarrollo  creciente, estimulante y sustentable de cada uno de nosotros mismos, de nuestra familia, del colectivo social. Sentirnos personas maduras.
     Bien sabemos y lo sufrimos en carne propia sobre los daños que causa a nuestra salud mental, emocional y física vivir cada día la humillación del maltrato entre nosotros mismos. ¿No es acaso sumamente penoso tener que hacer largas colas y hasta madrugar, para ser atendidos en oficinas públicas, hospitales, recibir malas respuestas, enfrentar a personas poco o nada cordiales, nerviosas, disconformes con su trabajo y consigo mismas,  repetir  trámites que no se hicieron bien por la falta de preparación, ineficiencia e irresponsabilidad?
   Nos justificamos diciendo que “eso pasa en cualquier lugar del mundo”. ¡Qué corta es nuestra mirada y qué poco vemos un poco más allá de nuestras narices!
    Australia, por ejemplo, entre tantos otros países, con una edad parecida a la nuestra, con una semejante ubicación geográfica, si bien  enraizada en otra cultura,  ha sido designada por estos años “el país más feliz del mundo”, y  esto quiere decir: gente que ha llegado a un alto nivel de vida, que vive más años y mejor, que lo hace organizadamente, que se respeta, cumple las leyes, y puede superarse más cada día aportando al bien del país. Cuando se indagan los por qué, cuando se lo conoce ya sea visitándolo, estudiándolo, averiguando en Internet se siente una profunda admiración, ¿o envidia?, por el bienhechor derrame de una cultura que permite semejante  bienestar, tranquilidad, libertad de movimientos, confianza y vida confortable.
      ¿Cómo lo hicieron?, ¿cómo lo sustentan?, ¿cuál es el pozo surgente de la abundante energía que les permite seguir creciendo?
     La respuesta puede resumirse diciendo: en el alto grado de responsabilidad con que realizan sus tareas, beneficiándose mutuamente, alentándose y estimulando a los más capaces y creativos. No sabemos ante quien responden ni cuál es el grado de los controles que han llevado al  australiano a cuidar  sus propias y prolijas casas, sus calles y paseos, a manejar sus vehículos con cuidado y respeto hacia el otro, a usar el cinturón de seguridad porque es bueno hacerlo, a cruzar las calles por los lugares señalados, y sobre esos detalles, lo principal: a cumplir con sus obligaciones laborales de la mejor manera posible, a respetar las normas de convivencia con  la profunda convicción de que así se debe hacer aunque nadie esté observando. Los australianos explican que en su país es casi imposible coimear, comprar y vender voluntades de policías y jueces, contravenir una norma, simplemente porque a esta altura de su madurez cívica a nadie se le ocurriría ni atrevería intentarlo. Además, las bonanzas, el disfrute consciente de sus logros, como poder moverse con agilidad, sin pérdidas de tiempo entre gentes afables y hasta el verdor del césped y el colorido de las abundantes flores,  hacen del habitante de ese privilegiado país un ser dispuesto a proteger su alto estándar de vida.
      ¡Qué diferente al nuestro! Acostumbrados a transitar entre calles obstaculizadas por un tránsito lentificado, entre autos mal estacionados, veredas destruidas, ganadas por desperdicios,  defecaciones de perros, paseos maltratados y plazas sin luz, para nada parece molestarnos la demora del bus, el incumplimiento de horarios, la mala cara de los oficinistas, la falta de consideración y de respeto para el público: la  ineficiencia y mediocridad generalizada.
     Mientras tantos, sentimos que estamos “protegidos” por los gremios correspondientes que  resguardan nuestros derechos, que incitan a hacer lo menos y pasarla bien, a desempeñar las tareas con el menor esfuerzo, a no aportar porque un mal entendido proteccionismo habla de derechos pero nunca  de   obligaciones y  deberes.
       De esa manera, el país que tenemos sigue siendo un caos tomado por la irresponsabilidad. Usted no haga, no cumpla, no se esfuerce, no crezca, no aporte, nos dicen los líderes de paso, nosotros lo haremos por usted, nosotros, “yo” estoy para hacerles la vida fácil. Ése es el mensaje que admitimos, a eso nos han reducido los populismos que hemos permitido nos gobiernen. La irresponsabilidad ha crecido y ésa es la lección que reciben y ejercitan nuestros hijos.
     Sin embargo, todos queremos que la Argentina cambie y crezca “porque aquí ya no se puede vivir”, escuchamos por todos lados, pero hacemos poco y nada para remediarlo.
     ¿Habrá un mago que pueda mejorar el país, es decir la conducta de sus  40 millones de habitantes?
      Tal vez debamos sentarnos a esperarlo.

                                                                                Gladys Seppi Fernández

Notas periodísticas diario Río Negro



Notas periodísticas diario La Nueva Rioja

30/05/2016 Hacerse cargo, una nueva propuesta educativa
3/03/2016 Empezar de nuevo 
05/08/2015 Restar de la masa
17/06/2015 La culpa es mía
14/06/2015 Mujer y varón en una encrucijada cultural
18/04/2015 La deuda del Poder Judicial con la ciudadanía argentina
22/03/2015 Una necesaria transformación educativa
28/02/2015 Grandeza versus mezquindad
13/02/2015 2015, Este año tiene que ser mejor
01/08/2014 La medida del éxito
30/05/2014 Los maestros salvando a la república
07/05/2014 La madurez materna
16/04/2014 ¿Está en la familia la causa de la crisis social actual?
22/02/2014 ¿A qué apunta la educación Argentina?
13/02/2014 El populismo, ¿pan para hoy...?
07/02/2014 El trabajo y la realización humana
29/12/2013 ¡Felices fiestas!
22/12/2013 Tiempo de cambios
12/12/2013 Crónica de un lamentable final de acto
29/10/2013 - Sobre el amor frívolo y el sentimiento profundo. 
30/09/2013 Maltrato escolar
25/09/2013 Llamado a la espiritualidad
11/08/2013 La responsabilidad de elegir
28/06/2013 Liderazgo y salud mental
16/06/2013 Utilicemos la palabra
15/12/11   El aborto y el hijo no deseado    
27/3/12 Educar es frustrar
25/4/12  ¿Estás a favor o en contra del aborto?         
23/7/12 El principio de autoridad
3/5/13 La cultura que nos atrasa
3/5/13 El desarrollo personal de cada individuo
9/6/13 Ser joven hoy

Notas periodísticas del diario La Voz del Interior

Ejercicios




Los ejercicios  que se desarrollan a continuación pertenecen al libro "Leer es ver-Método Seppi de comprensión lectora- a través de la creación de ideografismos".  (El mismo está en venta en las principales librerías del país)

  • EJERCICIO N° 1
"El valor de educar"- Fernando Savater


    «En alguna parte dice Graham Greene que «ser humano es también un deber»......
    Habrá pues quien ni siquiera intente ser humano, o quien lo intente y no lo logre, junto a los que triunfen en ese noble empeño... Nacemos humanos pero eso no basta: tenemos también que llegar a serlo. Recordemos que Píndaro, el gran poeta griego, recomendó enigmáticamente: «Llega a ser el que eres».



    EJERCICIO  N° 2:

    "El canto del grillo" - Juan Ramón Jiménez

       1.   Iniciamos la clase leyendo el texto:

    «Platero y yo conocemos bien de nuestras correrías nocturnas el canto del grillo.
    El primer canto del grillo en el crepúsculo es vacilante, bajo y áspero.
    Muda de tono, aprende de sí mismo y poco a poco va subiendo, va poniéndose en su sitio como si fuera buscando la armonía del lugar y de la hora.
    De pronto...
                                                

      EJERCICIO Nº 3


    EL ARPA

    Del salón en el ángulo oscuro
    de su dueño tal vez olvidada,
    silenciosa y cubierta de polvo
    veíase el arpa.

    Cuánta nota dormía en sus cuerdas
    como el pájaro duerme en la rama
    esperando la mano de nieve
    que sabe arrancarla.

    Ay!, pensé....


                                                  
         EJERCICIO N° 4

                             "El sauce y el arroyo"
         

    Tan dulce cantaba el sauce
    Que oyendo la melodía
    El arroyo se dormía
    Serenamente en su cauce

    Así en la noches más bellas,
    Aquel diáfano arroyuelo
    Copiaba tan bien el cielo...


       
        EJERCICIO N° 5

    "El barco que parte" - Enrique Rodó


        “Mira la soledad del mar. Una línea impenetrable lo cierra tocando el cielo por todas partes menos aquella en que el límite es la playa. Un barco, ufano el porte, se aleja con palpitación ruidosa de la orilla. Sol declinante, brisa que dice "vamos", mansas nubes....





       EJERCICIO N°6

    LA REVELACIÓN
    Guillermo Jaim Echeverry

    3- "Revelación" - Guillermo Jaim Etcheverry
                           (De  “La revista”, La Nación)

    Fragmento:

    Siempre hay alguien que nos revela, es decir nos descubre o manifiesta lo ignorado o secreto.
    Muchas veces es en el seno de la familia donde recibimos esa revelación. Otras, es en la escuela donde se nos revela lo desconocido. Pero siempre la revelación es inseparable de la actitud del maestro.




    EJERCICIO N° 7


    “Inteligencia emocional y su incidencia en los aprendizajes pedagogicos” - Julia Palmieri


           Fragmento del capítulo “Cuando el quererse siempre cuenta".



          “Una de las claves de la autoestima es la capacidad  de autoconciencia, de la cual va a depender una autovaloración precisa de nuestras limitaciones  y posibilidades. / Esto se constituye en una ventaja apreciable, ya que nos lleva a focalizar  esfuerzos hacia lo que queremos mejorar, dándonos la oportunidad de compensar nuestras inconsistencias. 



        

      EJERCICIO N°8

                            "El niño carpintero" -
     Juan Coletti






      EL NIÑO CARPINTERO
       El   niño corre, ágil y feliz, por el patio de tierra. Salta y trepa a los árboles con fuerza y destreza. Dialoga y ríe con  invisibles ángeles del cielo.
          Su padre, José, el carpintero, callado y laborioso, construye rústicos muebles bajo la sombra de la parra.


      

        
      EJERCICIO N° 9 


    Fragmento de “El laberinto de la soledad”
     Octavio Paz




           “A todos, en algún momento, se nos ha revelado nuestra existencia como algo particular, intransferible y precioso. Casi siempre esta revelación se sitúa en la adolescencia. El descubrimiento de nosotros mismos se nos manifiesta como un sabernos solos; entre el mundo y nosotros se levanta una impalpable, transparente muralla: la de nuestra conciencia.



     EJERCICIO N° 10

    La trama - Jorge Luis Borges


                                                      " La trama”

                 Para que su horror sea perfecto, César, acosado al pie de una estatua por los impacientes puñales de sus amigos, descubre
                 Entre las caras y los aceros la de Marco Tulio Bruto, su  protegido, acaso su hijo, y ya no se defiende y exclama:
                  


      EJERCICIO N° 11

     Ajedrez - Jorge Luis Borges  



                                       

     EJERCICIO N° 12 



    En su grave rincón, los jugadores
    rigen las lentas piezas. El tablero
    los demora hasta el alba en su severo
    ámbito en que se odian dos colores.

    Adentro irradian mágicos rigores
    las formas: torre homérica, ligero
    caballo, armada reina, rey postrero,
    oblicuo alfil y peones agresores.

    Cuando los jugadores ya se han ido,
    cuando el tiempo los haya consumido,
    ciertamente no habrá cesado el rito.

    En el oriente se encendió esta guerra
    cuyo anfiteatro es hoy toda la tierra.
    Como el otro, este juego es infinito.



                                       

      EJERCICIO N° 13 








      EJERCICIO N° 14

    El Marcapasos - Juan Coletti